Cultura

El dúo formado por Moisés Ramos y Tania Molina, como siempre, fue aclamado por los presentes. El espíritu del Poetón se manifiesta cada vez con más fuerza | Foto: Raquel Kanorroel
Tercer Poetón «Por la Poesía digamos: “¡Presente!”»
Los poetas siguen —y seguirán— de pie
Texto: Raquel Kanorrel*
Febrero 21, 2025
«La poesía es un arma cargada de futuro». Gabriel Celaya, poeta español.
«Ahora estamos aquí, departiendo y compartiendo poesía tranquilamente… pero no sabemos mañana (…). Y es muy bonito estar declamando aquí, en Cabezas de Jaguar, pero no olvidemos al pueblo… ¡Porque la poesía es del pueblo y debe volver al pueblo!»: con estas palabras, la poeta y sicóloga Eva Ortiz interpeló a los asistentes al Tercer Capítulo del Poetón, celebrado el pasado sábado 8 de febrero en las instalaciones del mencionado Centro Cultural en Colonia Escalón.
De hecho, en cada capítulo, Ortiz reitera este mensaje: que el Arte en general y la Poesía en particular se vuelven estériles al ser absorbidos por los ámbitos elitistas. Y es que el Poetón es un evento periódico que reúne principalmente a los bardos —aunque también se abre a representantes de otras disciplinas artísticas— y que nació como una manifestación de resistencia artístico-cultural durante los años ochenta, a iniciativa de la misma Eva, entonces como ahora.
En el mencionado tercer capítulo participaron poetas y cantautores como Roberto Henríquez, Anna Amaya, Silvia Mathus, Georgina Pérez de Novoa, Nohemy Anaya, Tania Molina, Moisés Ramos, Eliseo Orellana y, claro está, la misma Eva, organizadora del evento. Pero a la magia de la poesía se sumó la de la tecnología, ya que, a través de la pantalla digital, el escritor salvadoreño Carlos Santos —radicado en Canadá y por esos días de visita en México— participó también con tres poemas.
Las dictaduras temen al artista a quien no pueden controlar
Al decir «…pero no sabemos mañana», Ortiz se refería al caso del joven poeta salvadoreño, Wally Romero, quien al mediodía del jueves 6 de febrero fue detenido arbitrariamente por la Policía Nacional Civil (PNC) en el Centro Histórico de San Salvador, siendo liberado pocas horas después gracias a la presión de miles de usuarios en las redes, seguidores del mencionado poeta, reconocido por sus abiertas críticas al régimen imperante: ya anteriormente, Romero había sido amenazado por efectivos del Cuerpo de Agentes Municipales, CAM.
Como señala Tania Molina, en todos los regímenes dictatoriales «se comienza reprimiendo a los opositores políticos y los combatientes armados, pero después van los artistas»: así sucedió de hecho acá en el país en los setentas y ochentas, cuando destacados miembros del gremio de las Artes fueron perseguidos, vapuleados y desaparecidos.
Y esto es así porque los artistas son básicamente comunicadores, pero unos de un tipo muy especial, pues apelan no sólo a la razón —ya que decir «Arte» es decir «pensamiento independiente»—, sino también a la sensibilidad, a las emociones, de manera que su mensaje cala directa y profundamente en la psique de la gente.
Por tanto, la comunicación genuinamente artística tiene un enorme poder contra-propagandístico, ya que la propaganda utilizada por los regímenes autoritarios apela precisamente a las emociones, pero anulando el pensamiento crítico.
Es por esto que el statu quo teme al artista que no repite sus letanías ideológicas, sino que las cuestiona.

Georgina Pérez combina las matemáticas (es arquitecta) con las letras. En el Poetón resuenan voces unidas bajo la consigna: «Por la Poesía digamos: ¡Presente!».
| Foto: Raquel Kanorroel
Por eso mismo, dicho statu quo se esfuerza constantemente en convertir a los artistas en meros «entretenedores» de masas o decoradores de espacios, además de empeñarse en dividirlos. Y, cuando no lo logra, los ataca… porque los teme.
Por tanto, la comunicación genuinamente artística tiene un enorme poder contra-propagandístico, ya que la propaganda utilizada por los regímenes autoritarios apela precisamente a las emociones, pero anulando el pensamiento crítico. Es por esto que el statu quo teme al artista que no repite sus letanías ideológicas, sino que las cuestiona. Por eso mismo, dicho statu quo se esfuerza constantemente en convertir a los artistas en meros «entretenedores» de masas o decoradores de espacios, además de empeñarse en dividirlos. Y, cuando no lo logra, los ataca… porque los teme.
Tania Molina, manifestó que, de todos los tipos de días existentes, «a mí me gustan más los días sacapuntas, /que te afilan sin piedad la voluntad y el espíritu (…).
Y, ¿qué dijeron hoy los poetas?
El Arte abarca todo: desde la realidad social a la recóndita intimidad, de la tierra al cielo y del cielo a la tierra, surcando las aguas y surgiendo del fuego. De modo que en el tercer Poetón —al igual que sucedió en el primero y el segundo— los poetas y los cantautores que se hicieron presentes, hablaron y cantaron sobre temas variopintos. Y así sucederá seguramente en todos los que vengan.
Por ejemplo, el «ausente presente», Carlos Santos, clavando su mirada a la vez tan lejos y tan cerca —en Gaza—, declaró: «Los pasos avanzan, /uno tras otro, /en una fila interminable de desdicha /que se dirige hacia la nada. / (…) Pero el ejército de mujeres, /un tropel de furia y valentía, /marcha adelante / (…) Por un mundo nuevo caminan. /Por una patria que aún no existe (…)».
Ana Delmy Amaya Aguilar, en cambio, dirigió sus ojos hacia el propio terruño y recorrió en sus versos la «(h)eredad, /de esta mujer mestiza, /para mi descendencia, /en esta Pacha Mama, / vulnerada mil veces, /por los Pedros de Alvarado / y por las dictaduras que marcaron /el recorrido ancestral de nuestra sangre», evocando —entre otros tesoros autóctonos— el olor a cedro, «el río Lempa, río largo río indio /rodeado de encajes verdes (…)», el olor a molienda, «el grito largo y retorcido del trapiche (…)»…
Georgina Pérez de Novoa, por su parte, homenajeó al Maquilishuat de flores rosa: «(…) hoy danzan tus hojas y flores al vaivén de la suave brisa dejando tu cuerpo exhibido/ alejándose los pajarillos de cada una de tus ramas, /dejándote a la merced de tu destino cada noche y cada alba de seda /hasta que vuelva a reverdecer tu nobleza, Tabebuia Rosea».
Mientras que Noemy Anaya Rubio cantó a nuestra tierra cuscatleca desde la nostalgia añorante — «(l)a miel y los vagabundos de tus calles /espero ver, hermana torturada, resucitada, /ciudad chiquitita, hermanita menor/ del continente, centro del océano, centro del mundo»—, versos que compuso mientras anduvo rondando por tierras extranjeras:
«Traigo la miel de tus calles, / a éstas, lejanas. / Puertas que se abren y te dan paso, / pequeña heroína».
Pero Silvia Mathus dio un giro e invocó la paz sin mencionarla, al declarar, tajante:

Silvia Mathus, veterana poeta salvadoreña. Este año el Poetón se desarrollará con la participación de artistas consagrados y emergentes. | Foto: Raquel Kanorroel
«No quiero la guerra /apología de la muerte /ni ver mujeres portando fusiles /ni llantos corroyendo los cristales /ni tumbas anónimas /ni aves rapaces destrozando la carne de los muertos /ni estatuas de héroes bélicos / ¡No quiero la guerra!»
Y Roberto Henríquez cantó a la noche insomne, cuando «(u)na mariposa enlutada besa el techo /donde descansa lo eterno», mientras espera «el retorno de la palabra /empeñada frente al Mesías vapuleado», afirmando convencido que «(n)o hay futuro buscando claves en el pasado /y no habrá presente en clave de éxodo. /El día amanecerá más tarde que temprano /desnudo de todo (…) /hasta de muerte».
En cuanto a Tania Molina, manifestó que, de todos los tipos de días existentes, «a mí me gustan más los días sacapuntas, /que te afilan sin piedad la voluntad y el espíritu (…)», y que «(l)a mejor poesía (…) /es un bullicio de loras /pariendo vientos (…) /es un duende jodarria /que esconde los lápices /con los que un pueblo triste /se atreve a no escribir su historia (…) /es la muerte inesperada, /la muerte que convierte al latido en urgencia /de ponerse de pie, /de seguir de pie, /de morir de pie (…)».
Por ello, poetas como Wally Romero quien no pretende sólo divertir a sus seguidores ni gustarle al régimen son esposados, y probablemente seguirán siéndolo.
Y, para finalizar, Eva Ortiz, luego de manifestar contundentemente:
«Por la patria /muere un cristo (…) /Por la patria /no nos llamamos vencidos /Por la patria /viene un después /donde ella baila solita»; confesó que también ella aprendió a bailar a solas con la vida —aunque abierta genuinamente al amor, sin prejuicios—: «(…) Soy felina /en esta noche de luna angosta, /mis uñas son garras, /tengo la cola extendida /y de un salto /me voy por los tejados. /Al fin cumplo mi ciclo, /por fin soy esa gata /que maullaba en mis adentros /por fin yo, /sin la manzana».

Eva Ortiz
La música también dijo: «¡Presente!»
Como siempre, la pareja formada por Tania Molina y Moisés Ramos dio muestra fehaciente de su gran talento en la composición musical y el canto, a dúo y en solo: se siente que sienten las melodías que entonan, y lo hacen con voces perfectamente afinadas y armonizadas, con acordes profesionalmente ejecutados.
Ambos cantaron a «(…) los pueblos que caminan /con la luz del sol», y declararon a una sola voz que «(…) en este mundo disperso /galopo con alegría marcando con sangre fría /mi paso lento y rotundo (…)».
Y, mientras, Tania afirmó: «Soy como la tierra, tierra soy, por los caminos descalza voy, soy como los cielos cielo soy /por eso canto»; Moisés homenajeó a la mujer «que me enseñó arte de magia en la cocina /Mujer que me ha enseñado, dado y compartido la vida»: su madre.
Pero la «revelación de la noche» fue Eliseo Orellana, de profesión médico, aunque cultor de la poesía —al igual que su esposa, Noemy Anaya— y del canto.
A pesar de que «ya tenía ratos de no agarrar la guitarra y cantar», según nos asegura —pasó al estrado por petición de Eva—, Eliseo entonó magistralmente La razón de vivir, del compositor chileno Víctor Heredia (melodía cantada por varios famosos latinoamericanos), y Soy Pan, soy paz, soy más, poema del uruguayo Luis Ramón Igarzábal y musicalizado por Mercedes Sosa.
Continúa el Poetón, continúa el llamado
Tanto Eva Ortiz, la propulsora de esta iniciativa que busca unificar a poetas y artistas diversos en una sola voz, como quienes la apoyan en este esfuerzo, están dispuestos a seguir adelante hasta el último aliento, convocando sin cesar a dichos poetas y artistas hasta que el Poetón se vuelva un referente —tanto a nivel nacional como internacional— para todos aquellos que saben que el quehacer artístico es mucho más que decorar espacios y entretener a las masas aburridas y alienadas, divirtiéndolas frecuentemente a fin de mantenerlas en su alienación…
Por ello, poetas como Wally Romero —que podrá gustar a unos y disgustar a otros, pero quien no pretende sólo divertir a sus seguidores ni gustarle al régimen— son esposados, y probablemente seguirán siéndolo, aunque —reiteramos— en esta ocasión Romero fuera liberado gracias a la presión ejercida en las redes por todas aquellas personas que respetan el afán del «Gato» (como él se autodenomina) por ser una voz discordante en medio de tantas adulaciones…
Pero lo acontecido con Wally únicamente insufló más ánimo a Eva Ortiz y a los otros poetas que se han negado, se niegan y se negarán siempre a comer del alpiste del Poder. Por esto mismo, al final de cada Poetón se escucha resonar el grito: «Por la Poesía digamos: ¡PRESENTE!».

El joven poeta salvadoreño, Wally Romero, fue arrestado por la PNC sin causa aparente y liberado horas después por la presión en redes sociales. | Foto: Luis Galdámez.
* Escritora, periodista, pintora y dibujante. Autora del libro Raíces sumergidas, alas desplegadas (2014). Mención honorífica en el III Concurso Internacional de Microrrelatos Jorge Juan y Santacilia, con sede en Novelda, España (2016).
Más Culturas
-
¡Arrancó el Poetón!
Primera Jornada del Poetón —llamado precisamente así, «Por la Poesía digamos ¡Presente!»—, la actriz Guadalupe Orellana y la poetisa Eva Ortiz hicieron remembranza de los…
-
Claribel Alegría sobre Robert Graves: «Él decía que para escribir poesía había que estar en estado de gracia»
Cultura Ilustración: Luis Galdámez José Argüello Lacayo* A inicios de la década de 2000, Radio Universidad de la UCA de Managua, divulgó una serie de entrevistas de…
-
En ardiente defensa del azul indefenso
«La poesía es conciencia y lucha: en El Salvador siempre ha sido sinónimo de lucha. Tenemos que hacer valer esas herencias. Como decíamos hace años,…
EN ESTA EDICIÓN
-
Rebeca Gómez: «Una de mis aspiraciones es recuperar parte de la cobertura vegetal de San Miguel»
Los esfuerzos locales en contra de la minería metálica, del mal manejo de la basura, de la protección de cuencas hídricas, entre otros, deben nacer…
-
Israel desata el infierno prometido, 404 muertos en Gaza
Palestina: violentos bombardeos en toda la Franja, de norte a sur, sin previo aviso. 150 niños entre las víctimas. Para Tel Aviv, «esto es solo…
-
Luchando por salvar vidas en medio de una orgía de muerte. Quinta parte
En febrero de 1986, la joven brigadista-sanitaria Consuelo Escamilla Acosta, «Yamileth», estuvo ella sola atendiendo a varios heridos por aproximadamente una semana, en el…
-
Los periodistas en la encrucijada
La instauración de un modelo político autoritario en la sociedad, que implica censura y persecución de periodistas, el desplazamiento del interés de los consumidores para…