Espacio Revista
  • Portada
  • Memoria
  • Cultura
  • Artículos
  • Entrevistas
  • Opinión
  • Internacionales
    • Foto
    • Video
    • Podcast
    • Caricaturas
  • Suscríbite

Opinión

Ilustración: Luis Galdámez

Menstruar en la guerra

Laura Flores *

Septiembre 20, 2024

  • Instagram
  • Mail
  • Facebook

El primer día de la ofensiva final, en la guerra civil salvadoreña, Guadalupe tenía sangre en las piernas. No estaba herida, estaba menstruando. Era parte de las filas de la guerrilla que, para esos días, tenía la misión de llevar aquella guerra a su punto más alto. A Guadalupe le tocó en las montañas. 

El rostro de la guerrilla a veces es el de un hombre, normalmente muy jóven, y unas que otras veces, es de mujeres, también bastante jóvenes. Aunque este escenario les permitió a algunas tomar pequeños espacios de poder, lo cierto es que las expuso también a violencia de género, desde el acoso hasta la violación. Al mismo tiempo, vivieron otras pequeñas violencias, condiciones difíciles, porque sus cuerpos tenían otras necesidades. Unas que no tenían los hombres. 

Guadalupe se hizo combatiente cuando tenía 14 años. Para entonces, ya había tenido su primera menstruación. Los siguientes meses, entonces, tendría que sangrar en el monte. La sangre que había en sus piernas durante la ofensiva, provenía de una menstruación que ella recuerda como «torrencial». 

«Yo había tenido a mi hija en julio y la ofensiva fue el 10 de noviembre. Cabal el día que comenzó la ofensiva me vino la regla. Logré conseguir toallas sanitarias, pero era una regla terrible, quizás de los nervios, del estrés que implicaba el conflicto, era espantosa. Y como no podíamos bañarnos, ni descansar», recuerda. 

Con humor dice que sus compañeros, en ciertos momentos de tensión, llegaron a pensar que estaba herida. «Los compas que de repente me veían, me preguntaban si me habían herido. ¿Compa, está herida?, me decían. Porque anduve toda manchada de sangre hasta las piernas, como unos tres o cuatro días, hasta que pude cambiarme, lavar mi pantalón. Aquella regla era torrencial», dice. 


Muchas enfrentaban malestares, dolores y sangrados fuertes, y eran sometidas a las mismas tareas pesadas que el resto de sus compañeros y compañeras.


Este fue un día de muchos, como le ocurrió a otras mujeres. Guadalupe cuenta que en los primeros años de la guerra, del 81 al 84, no habían toallas sanitarias. «Las mujeres se rebuscaban por protegerse usando trapos o no usando, pero sí era complicado. En el 85 ya les compraban toallas sanitarias. Uno tenía que pedir lo que necesitaba, como cepillo de dientes, pasta dental, ropa interior», cuenta. 

Lo que no cambió para ellas, es que muchas enfrentaban malestares, dolores y sangrados fuertes, y eran sometidas a las mismas tareas pesadas que el resto de sus compañeros y compañeras. «Eso no le importaba a nadie, solo a vos que andabas con el asunto. Te trataban por igual, ibas a tareas, hacías todas las actividades, como los hombres, no había distinción. Como es costumbre, vos tenías que resolver ese problema. Si yo tenía dolor y tenías que caminar dos noches y cargar 50 libras las tenías que cargar. Sufrías violencia porque te decían que andabas sensible porque ya te iba a venir la regla, por tener una condición hormonal diferente. Sos señalada por estar sensibles, entristecernos, enojarnos», dice Guadalupe.

Menstruar en plena guerra era difícil. Cuando había operativos, la guerrilla pasaba semanas, incluso meses sin tener contacto con población civil. A veces, sin tener acceso a fuentes de agua suficientes para bañarse, pues cuando entraba el ejército, dice Guadalupe, lo primero que se tomaban eran las fuentes de agua. 

Actualmente, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) considera que el derecho a una menstruación digna tiene que ver también con el derecho a la salud, al agua, al saneamiento. De acuerdo con datos de 2022 del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), una de cada 10 niñas abandona la escuela por falta de acceso a productos de higiene menstrual. En el caso salvadoreño, el costo de estos implementos oscila en alrededor de $175. Puede encontrar más información en La salud e higiene menstrual (unicef.org) 

Guadalupe, a partir de la firma de los Acuerdos de Paz se ha desenvuelto como una activista social y feminista que ahora nombra con claridad los derechos que les fueron negados durante la guerra y hasta la fecha. 

* Periodista salvadoreña


Más opinión

  • El encanto digital que enmascara el negocio de manipular la libertad

    El encanto digital que enmascara el negocio de manipular la libertad

    Guillermo Mejia

    La sociedad está inmersa dentro de una atmósfera digital que contiene una variedad de artefactos sofisticados, como las redes sociales, que ilusionan a los ciudadanos…

  • Reformular la opinión pública en un ecosistema mediático dinámico

    Reformular la opinión pública en un ecosistema mediático dinámico

    Guillermo Mejia

    Hasta hace poco los medios de comunicación centralizaron la conversación pública en la sociedad, es decir fueron vehículos idóneos para la generación de lo que…

  • De encadenarnos o liberarnos perpetuamente

    De encadenarnos o liberarnos perpetuamente

    Rosa Anaya

    Detrás de cada persona privada de libertad hay una familia que, en silencio y bajo un fuerte peso de estigmatización, enfrenta la pérdida de ingresos,…

Donación

EN ESTA EDICIÓN

  • Cultura
    Micro-rebelión

    Micro-rebelión

    Julio siempre había sido rebelde, pero un poco más de pensamiento que de obra, porque también era prudente hasta el extremo. Le costaba llevar a…

  • Opinión
    El encanto digital que enmascara el negocio de manipular la libertad

    El encanto digital que enmascara el negocio de manipular la libertad

    La sociedad está inmersa dentro de una atmósfera digital que contiene una variedad de artefactos sofisticados, como las redes sociales, que ilusionan a los ciudadanos…

  • Cultura
    Definiciones según el trompabulario salvadoreño

    Definiciones según el trompabulario salvadoreño

    Desde 2005 que Ana del Carmen Álvarez publicó su primer libro, Dichos y diretes, ha continuado ofreciéndonos nuevos títulos. El que ahora presentamos, Relajo cuscatleco,…

  • Cultura
    Canto de Meditación

    Canto de Meditación

    Tuve la suerte de ser sobrino-nieto de un gran músico jinotegano, radicado en la cabecera de Madriz: don Juan Fajardo. No sólo un extraordinario ejecutante…

  • Memoria
    1983: El Mayor quiere ser presidente

    1983: El Mayor quiere ser presidente

    Entre marzo y abril de 1983, en plena guerra, sucedieron tres hechos que conmovieron de manera extraordinaria el devenir de las cosas. El lunes 14…

  • Memoria
    La guerra se intensifica, militares y USA negocian

    La guerra se intensifica, militares y USA negocian

    El 30 de septiembre se funda el partido ARENA y el viernes 4 de diciembre de 1981 Roberto lo inscribe oficialmente en el Consejo Central…

Arte, cultura, memoria histórica y más.

  • Quiénes somos
  • Suscríbite
  • email
  • Facebook
  • Instagram
  • Twitter/X

© Derechos reservados 2022-26 ESPACIO COMUNICACIONES, LLC